Relaciones
sentimentales y educación
Creo
que todas y todos nos hemos enamorado o nos enamoraremos alguna vez,
prácticamente todos/as mantenemos alguna relación sentimental a lo
largo de nuestra vida. Incluso muchas personas basan el éxito o la
felicidad de toda su vida en ello. ¿Pero cómo se nos educa para
ello? ¿Cómo aprendemos la manera en que se lleva a cabo este
proceso?
Cuando
vamos al colegio ya empezamos, desde muy avanzada edad, a tener eso
que llamamos novios/as. No sé muy bien si por imitación de nuestros
padres o madres o por todas las películas, libros, etc. que sólo
basan su argumento en una historia de amor. Es muy común ver a niños
y niñas diciendo que tienen varios novios/as, lo ven como algo de
los más natural, no sienten celos, ni posesión, son amigos/as y ya
poco más. Eso sí, a prácticamente el 100% de los niños y niñas
se les enseña (de manera voluntaria o involuntaria) que si eres una
niña tendrás un novio y si eres niño tendrás una novia, lo darán
por hecho. Esto es lo que te preguntarán tus tíos o tus padres
cuando bromeen contigo sobre estos asuntos o lo que verás en todas
las películas de dibujos animados en las que el príncipe debe
cuidar y salvar a la princesa.
Más
adelante, se nos enseña que las relaciones sentimentales que
llevamos a cabo ‘’deben’’ ser con única persona, no sé muy
bien de qué manera, pero todos/as lo aprendemos y asimilamos cuando
llegamos a una cierta edad, eso de tener varios novios o novias quedó
en la infancia. Ahora las relaciones son cerradas y no existe el
poliamor.
No
llego a comprender muy bien el porqué de presentar sólo una de las
opciones en las que se puede llevar a cabo una relación sentimental
o una de las maneras en las que se puede expresar tu amor.
Normalmente, en otros asuntos, se presentan todas las opciones
posibles, para que cada persona, libremente, decida cuál es la que
más va con su personalidad. Por ejemplo, si quieres practicar un
deporte, no te dirán que sólo existen el fútbol o el baloncesto,
sino que te los presentarán todos y tú tendrás la posibilidad de
escoger. ¿Por qué en otros asuntos sólo ofrecemos una opción? ¿a
caso es peor el poliamor? ¿es peor una relación de más de dos
personas? ¿es peor una relación homosexual? ¿es menos buena una
relación abierta? En mi opinión desde luego que no. Todas esas
opciones existen y cada uno debería de ser libre de escoger una de
ellas sin sufrir ningún tipo de presión social por el resto de
personas.
Por
otra parte, cuando toda tu vida te meten en la cabeza ideas tóxicas
y nocivas relacionadas con el amor es cuando llegas a una relación y
por mucho que intentes cambiarlas ya las tienes totalmente
asimiladas. Maldito amor romántico, ¡cuánto daño le queda por
hacer!
Por
no hablar de que sí, nos enseñan como amar, nos dicen que el amor
debe ser para siempre, pero la realidad es que el amor a veces se
acaba y ahí es cuando no nos enseñan cómo actuar. Nunca me han
dicho como dejar a una persona, como superarla, como olvidarla. Mucho
hablar de amor y poco de desamor. Muchos jóvenes sufren porque no
saben como llevar estos asuntos, muchos adultos viven una vida que no
quieren vivir por la obligación impuesta en la sociedad de aguantar,
porque nos dicen que nos casemos, pero, ¿un papel demuestra mi amor
o sólo es más posesión? ¿a caso no es seguridad de que voy a
aguantar pase lo que pase? ¿no es otro robo de mi libertad?
Yo
no tengo que encontrar mi media naranja, yo ya soy una naranja
entera. No eres un fracasado o una fracasada por vivir sin pareja, a
pesar de que la soltería se vea mal a partir de cierta edad, no
olvides que sólo es una opción más, de esas que no te presentan
cuando eres un niño o niña.


Celia
Carrascosa Sánchez

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