Entrada Voluntaria: Malala

Tras visualizar el documental de Netflix de ''Él me llamó Malala'', me gustaría hacer una reflexión acerca de la vida y todos los acontecimientos referidos a esta chica de 17 años de origen paquistaní.
Malala vivía en el valle del río Swat, al noroeste de Pakistán. Se trata de una región sumida en el régimen talibán que controla y persigue a aquellos que van contra él. Malala se crió en un ambiente libertario donde se defendían los derechos civiles y en especial, el derecho a la educación de todos los niños y niñas (sobre todo de estas últimas).
El régimen talibán prohibió la asistencia a la escuela para las niñas y Malala no se quedó callada frente a esto. Públicamente defendió el derecho a la educación de las niñas y días más tarde, por estas palabras, fue disparada en la frente por los talibanes de camino a la escuela.
Malala sobrevivió y este suceso no le frenó, sino que continuó con más fuerza luchando por el derecho de todas las niñas a recibir una educación. ''Mi sueño es que todos los niños y niñas del mundo puedan ir a la escuela''.
El documental muestra el activismo llevado a cabo por la niña y su padre, juntos visitan regiones de África, escuelas de niñas, ayudan con el conflicto de los refugiados sirios...
Por su labor activista y su compromiso social, Malala ganó el premio Nobel en 2013.

Malala representa el deseo de todxs lxs niñxs del mundo a recibir una educación. En el documental, salen niñas alegando que ir a la escuela es lo mejor que les pasa en todo el día. Esto nos lleva a plantearnos cómo es posible que en aquellos países donde la educación no está al acceso de todxs sea de tantísima importancia y en países de occidente donde la educación está a disposición de todxs, los jóvenes nisiquiera le den importancia al gran derecho que ostentan.

La educación es el arma más poderosa que existe, alega Malala en el documental; por ello, los talibanes (y más regímenes) desean eliminarla, porque a partir de ella, la gente puede cuestionarse todo, y esto no interesa para aquellos que tienen el poder.
Sin embargo, como Malala, todos y todas debemos reivindicar el derecho a la educación como uno de los más importantes, puesto que sin educación, no somos nada.
Marta Arana Badia.

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